Cargar el coche eléctrico en casa es una de las decisiones que más comodidad aporta en el día a día, pero también es donde aparecen más dudas: qué potencia necesitas, si tu instalación aguanta, qué conector usa tu vehículo y qué funciones valen realmente la pena. Elegir bien no va de comprar “el más potente”, sino de ajustar el cargador a tu rutina, a tu vivienda y a las protecciones que exige la normativa para cargar con seguridad.
En esta guía encontrarás un método sencillo para identificar qué cargador WOLTIO encaja con tu coche eléctrico en un entorno residencial, qué datos revisar antes de comprar y qué errores evitar para no encarecer la instalación ni limitarte más adelante.
1) Comprueba el conector y la compatibilidad con tu coche
En Europa, la gran mayoría de coches eléctricos e híbridos enchufables utilizan conector Tipo 2 para carga en corriente alterna (AC), que es la carga típica en casa. Aun así, conviene revisar dos puntos antes de decidir:
- Tipo de conector del coche (entrada AC): normalmente Tipo 2. Si tu coche es importado o muy antiguo, confirma en el manual o en la tapa del puerto.
- Potencia máxima de carga AC del coche: muchos modelos cargan a 7,4 kW (monofásica) o 11 kW (trifásica), y algunos a 22 kW (trifásica). El cargador no “obliga” al coche a cargar más: el coche toma como máximo lo que admite.
Esta información define el techo de potencia útil. Por ejemplo, si tu coche solo admite 7,4 kW en AC, instalar 22 kW puede no aportar ventaja real salvo por previsión de futuros vehículos o por compartir con otros coches.
2) Analiza tu vivienda: garaje, cuadro eléctrico y distancia
El lugar donde se instala el cargador condiciona tanto el coste como la experiencia de uso. Antes de decidir modelo, revisa:
- Ubicación: garaje individual, plaza en comunitario, exterior bajo marquesina, etc. Esto influye en el recorrido del cableado y en si necesitas canalización adicional.
- Distancia hasta el cuadro eléctrico: a más metros, mayor sección de cable y más mano de obra. Un recorrido largo no es un problema, pero debe dimensionarse bien.
- Espacio en el cuadro: debe haber margen para alojar protecciones dedicadas a la línea de recarga.
- Exposición: si hay humedad, polvo o cambios de temperatura, interesa un equipo robusto y una instalación bien sellada.
Una vez tengas claro el punto de instalación, conviene comparar cargadores pensados para uso doméstico y valorar qué potencia, conectividad y tipo de instalación encajan mejor con tu vivienda. En woltio.com puedes encontrar soluciones orientadas a particulares, con modelos monofásicos y trifásicos, control desde app, compatibilidad con instalación fotovoltaica y opciones preparadas para interior o exterior.
3) Decide la potencia de carga: lo práctico gana a lo teórico
La potencia ideal en casa suele venir de una combinación de hábitos y limitaciones: cuántos kilómetros haces al día, cuántas horas tienes para cargar (no es lo mismo cargar por la noche que “a ratos”) y la potencia eléctrica disponible.
Potencias habituales en casa (orientativas)
- 3,7 kW (16 A monofásica): útil si conduces poco o si tu potencia contratada es ajustada. Es una opción conservadora, pero puede ser suficiente para muchos híbridos enchufables.
- 7,4 kW (32 A monofásica): una de las configuraciones más equilibradas para vivienda unifamiliar o garaje con margen. Aporta carga rápida “doméstica” sin exigir trifásica.
- 11 kW (16 A trifásica): muy común en coches que admiten trifásica y en viviendas con suministro trifásico. Buena relación entre velocidad y exigencia eléctrica.
- 22 kW (32 A trifásica): interesante si tu coche lo admite y tienes instalación trifásica dimensionada. En residencial no siempre compensa por coste de acometida/potencia y por el límite del propio vehículo.
Un criterio práctico: calcula cuánta energía necesitas reponer en una noche típica. Si recorres 40 km diarios y tu consumo medio real ronda 16–20 kWh/100 km, estarás reponiendo aproximadamente 6,5–8 kWh al día. Con 3,7 kW, eso se recupera en unas 2–3 horas; con 7,4 kW, en 1–1,5 horas. Así puedes ajustar sin sobredimensionar.
4) Revisa tu potencia contratada y el uso simultáneo en casa
El cargador compite con el resto de consumos del hogar: horno, termo, inducción, aire acondicionado, bomba de calor, secadora. Por eso, más importante que “tener el cargador más potente” es poder cargar sin disparar el contador y sin ir apagando electrodomésticos.
Antes de decidir, anota:
- Potencia contratada (kW) y si tienes discriminación horaria.
- Consumos fuertes habituales por la noche (termo eléctrico, climatización, bombas).
- Patrón de carga: diaria, semanal, o solo cuando vuelves de un viaje.
Si tu casa va justa de potencia, cobra relevancia que el cargador permita ajustar intensidad y, mejor aún, gestionar la carga para aprovechar horas valle y evitar picos. Esto reduce cortes y hace el uso más cómodo.
5) Protecciones y seguridad: lo que debe estar bien resuelto

La recarga doméstica no es un enchufe cualquiera: es un consumo prolongado y de alta intensidad. Para que el sistema sea seguro y cumpla normativa, la instalación debe incluir protecciones adecuadas y una línea dedicada correctamente dimensionada.
Qué deberías exigir en una instalación residencial
- Línea dedicada desde cuadro al cargador, con sección de cable adecuada a la potencia y distancia.
- Protección magnetotérmica para sobrecargas y cortocircuitos.
- Protección diferencial adecuada para recarga de vehículo eléctrico.
- Protección frente a sobretensiones (según criterios de la instalación y normativa aplicable).
En la práctica, un cargador que ya integre parte de estas protecciones puede simplificar el proyecto y evitar sorpresas de último minuto. Aun así, el instalador autorizado es quien debe certificar y dimensionar todo el conjunto (cargador, protecciones, cableado y canalización).
6) Funciones que marcan la diferencia en el día a día
Más allá de la potencia, hay características que se notan cada semana. Valora especialmente:
- Regulación de intensidad: útil si quieres adaptar la carga a tu potencia contratada o a momentos con más consumo en casa.
- Programación horaria: para cargar en horas valle sin depender del coche o de apps complejas.
- Control de acceso: interesante si el cargador queda accesible a terceros (garaje comunitario o exterior).
- Conectividad y control: para monitorizar consumos y ajustar parámetros sin abrir el cuadro ni tocar configuraciones internas.
- Robustez y acabados: en garajes con polvo, humedad o golpes, la calidad de carcasa y conectores importa.
Si tu objetivo es sencillez absoluta, prioriza un uso directo y fiable. Si buscas optimizar costes y hábitos, la programación y el control te compensan rápido.
7) Bloque WOLTIO: modelos residenciales Select, Pro y Plus
Dentro de la gama residencial de WOLTIO, los modelos que debes tener en el radar son Select, Pro y Plus. La elección correcta depende de cuánto quieras automatizar, del nivel de equipamiento y de si buscas un equilibrio entre prestaciones y tranquilidad normativa.
WOLTIO Select: opción residencial esencial
Select encaja si quieres una solución doméstica orientada a la recarga habitual sin complicarte, con un enfoque funcional. Es una buena elección cuando tu prioridad es cargar de forma consistente en casa y ya tienes claro que la potencia y la instalación se ajustan a tu rutina.
WOLTIO Pro: el más vendido por ser el más completo
Pro es el modelo más vendido porque ofrece el conjunto más completo para la mayoría de hogares. Su punto clave es que incorpora las protecciones legalmente exigidas, lo que ayuda a simplificar el planteamiento de una instalación residencial típica y aporta una capa extra de tranquilidad al usuario.
Si estás indeciso y quieres minimizar el riesgo de quedarte corto en equipamiento, Pro suele ser el “equilibrio ganador” entre prestaciones, seguridad y experiencia de uso.
WOLTIO Plus: para quien quiere ir un paso más allá
Plus está pensado para quienes buscan un nivel superior de prestaciones y control, ya sea por exigencia de uso (más kilómetros, más de un vehículo, necesidad de monitorización) o por preferencia de tener una solución más avanzada preparada para cambios futuros.
8) Cómo elegir en 5 preguntas (método rápido)
Si quieres una forma directa de decidir qué cargador WOLTIO encaja contigo, responde en orden:
- 1. ¿Tu coche carga en Tipo 2 en AC? En la mayoría de casos, sí. Confírmalo para evitar incompatibilidades.
- 2. ¿Cuántos km recargas normalmente por noche? Eso marca la energía diaria a reponer.
- 3. ¿Qué potencia máxima AC admite tu coche? Si es 7,4 kW, no necesitas más para ese vehículo.
- 4. ¿Tu vivienda es monofásica o trifásica y qué potencia contratada tienes? Esto condiciona la potencia viable sin disparos.
- 5. ¿Quieres protecciones integradas y un equipo “redondo”? Si sí, mira de cerca el modelo WOLTIO Pro.
Con estas respuestas, el instalador puede dimensionar cableado y protecciones y dejarte una solución que cargue rápido, sin sustos y sin pelearte con el resto de consumos del hogar.
9) Errores frecuentes al elegir cargador para casa
- Comprar por potencia sin mirar el coche: si el vehículo limita la carga AC, pagar más potencia no te dará más velocidad.
- Ignorar la potencia contratada: un cargador potente sin gestión puede provocar cortes cuando coinciden varios consumos.
- No prever la instalación: metros de cable, canalizaciones y cuadro eléctrico pueden influir más en el presupuesto que el cargador.
- Restar importancia a las protecciones: en recarga doméstica, la seguridad y el cumplimiento no son opcionales.
- No pensar en el uso real: si solo cargas de madrugada, la programación y el control de acceso pueden ser más útiles que unos kW extra.
10) Recomendaciones prácticas para una recarga cómoda y ordenada
Como este contenido se publica en un portal de hogar, merece la pena cerrar con detalles que mejoran la experiencia cotidiana:
- Ubica el cargador pensando en maniobras: deja margen para abrir puertas y acceder al puerto sin tensar el cable.
- Cuida la gestión del cable: un sistema de recogida o soporte evita torsiones, alarga la vida útil y mantiene el garaje más limpio visualmente.
- Iluminación: una luz cercana al punto de carga evita golpes y conexiones forzadas por la noche.
- Protege la zona: si hay riesgo de roces, coloca topes o defensas en pared para evitar impactos directos.
- Rutina de carga estable: cargar a diario en horas valle suele ser más eficiente que apurar batería y hacer cargas largas e irregulares.
Con un cargador WOLTIO bien elegido y una instalación dimensionada a tu vivienda, la recarga en casa se vuelve un gesto automático: aparcar, conectar y olvidarte hasta el día siguiente.